John Banville, Premio Príncipe de Asturias de las
Letras
Una de las cosas que me gustan de
los premios como los Príncipe de Asturias o los Nobel, es que me descubren a
autores actuales importantes que no debería de desconocer. El mundo de la
literatura es tan sumamente amplio que yo diría que es casi imposible conocer a
todos los autores, por muy buenos que sean.
En
esta ocasión, el Premio Príncipe de Asturias de las Letras me ha dado a conocer a John
Banville, un escritor irlandés nacido en 1945 del que el jurado
ha destacado su prosa, “que se abre a deslumbrantes
espacios líricos a través de referencias culturales donde se revitalizan los
mitos clásicos y la belleza de la mano de la ironía.”
Nacido en Wexford (Irlanda), John
Banville comenzó a trabajar en una compañía aérea tras acabar su formación
escolar. Entre 1968 y 1969 vivió en Estados Unidos y al regresar a su país,
trabajó en el diario Irish Press hasta 1995. Desde 1990 colabora con The New
York Times Review of Books
Banville, para quien la frase es –siempre lo
ha dicho- el gran descubrimiento de la humanidad, leyó unas palabras breves e
intensas que enaltecían no solo la vocación literaria sino la propia vida como
acto poético.
“Hablar es ser. Con frases afirmamos nuestro
ser. Nuestras leyes están escritas con frases. No es desatinado afirmar que con
frases está escrito nuestro mundo, aunque a veces parezca mal escrito",
dijo. Se refirió a la escritura, ese oficio en el que “gloria estriba en
persistir, desalentados, pero jamás vencidos”, afirmó el autor de El Mar, para quien la frase lo es todo,
“aunque cada punto final parezca un fracaso”.

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