El traductor de Jorge Luis Borges al francés, Jean Pierre Bernés, profesor de la universidad de la Sorbona en literatura latinoamericana y que trabajó con el escritor en su último mes de vida, dijo este miércoles a la AFP que Borges "murió en español".
Bernés participó en el Seminario internacional que la Sociedad Mundial de Amigos de Jorge Luis Borges organizó en Valldemossa, la ciudad mallorquina donde el escritor argentino y su hermana Norah pasaron parte de su adolescencia con su padre.
La disertación de Bernés versó sobre "Borges, milonga y tango".
Al finalizar su exposición, Bernés recordó a la AFP que "el último mes de su vida, hicimos juntos la edición completa de La Pléiade de la cual Borges me dijo: para mi es mucho más importante que el Nobel porque me podré codear con Montaigne y Kafka".
Bernés, que fue agregado cultural de la embajada de Francia en Buenos Aires entre 1975 y 1980, cenaba todas las semanas con el autor de "El Aleph" en casa de Adolfo Bioy Casares y Silvina Ocampo.
El traductor afirmó que en los últimos momentos de vida "Borges estaba extraordinario". "Cuando terminó de trabajar, --y esto no se lo dije a nadie-- me dio las gracias por todo: es usted un gran amigo que me ayudó a morir en literatura", confió Bernés sin ocultar cierta emoción.
En Ginebra, Bernés releyó y comentó toda la obra de Borges y "mi máxima felicidad fue tener al mismo tiempo al autor, al lector, y al comentarista".
Borges siempre le decía a Bernés, "caramba, no dejo ni un libro representativo mío como hicieron Cervantes, Dante y Shakespeare", aunque se congratulaba porque para La Pléiade "escribimos el Libro de libros", paragonándolo con los cánticos de cánticos de la Biblia.
"Pasamos la vida esperando nuestro libro y éste no llega", solía decir, relató Bernés, que reconstruyó su obra completa con libros ya publicados y fragmentos que había rechazado y que Borges aceptó publicar y recuperar para esta última edición.
"Un día me preguntó qué día de la semana era, era un sábado. Que raro, dijo, el sábado me trae suerte. Usted acaba de reescribir esta mañana cien páginas de la obra de Borges", cuando simplemente había aportado textos que había rechazado, pero que en el último momento aceptaba publicar.
Entre ellos había muchos de sus poemas escritos en la primera parte de su vida literaria en España, "que no había publicado jamás pero que si las hubiese publicado se habrían llamado Ritmos Rojos".
Borges colaboraba enormemente con su memoria y le dijo a Bernés dónde podría encontrar esos textos y fue bastante difícil localizar revistas de la época como Ultra, Gran Guiñol y otras también publicadas en Sevilla.
Bernés cree que Borges, en el momemto de morir y hacer un balance de su obra literaria, encaró hacer su tercera antología personal. Había escrito dos y estas obras completas que dictó --desde la planificación-- para La Pléiade fue "un libro de libros", hecho de fragmentos, publicados posteriormente en dos tomos, el primero en 1993 y el segundo en 1999.
La paradoja de Borges es que quiso que la versión definitiva de su obra fuera publicada en francés, pero la explicación de Bernés es que sus primeros textos fueron escritos en ese idioma y "mientras se preguntaba en qué idioma sería escritor". "Creo que lo decide cuando viene a España, a Mallorca, donde se da cuenta que su vocación es el español", comentó.
Un día "le pregunté a quien veía entre Cervantes y él. Temo que no haya mucha gente, dijo, pero finalmente dio los nombres de Quevedo y Gracián", recordó Bernés.
"Cuando trabajabamos en Ginebra en 1986 tenía una inquietud constante y decía siempre que no sabía en qué lengua moriría. Después de recitar el padrenuestro en viejo sajón, inglés, alemán, francés, portugués y otras lenguas, terminó en español. Creo que al repetirlo llegó a la conclusión que había decidido morir en español", concluyó.

No hay comentarios:
Publicar un comentario